BRISBANE: Nuestra bienvenida australiana

Brisbane fue nuestro punto de partida en Australia y sin duda la ciudad australiana que más recomendaría para un primer verdadero contacto con Australia. Brisbane es, a nuestro juicio, mucho más australiana que Sídney y Melbourne, que son muy guays y tienen muchas otras cosas, pero no son tan australianas (son ciudades con fama internacional y muy famosas sobretodo en el continente asiático y eso se hace notar en sus calles).

Brisbane es el prototipo de ciudad australiana que tenemos en la cabeza y que no hemos visto en ningún otro sitio en el pais; playas muy surfers con sol a pocos kilómetros ( las míticas Gold Coast al sur y Sunshine Coast al norte), animales raros por todos lados que no habías visto nunca antes, muchos espacios verdes, gente haciendo actividades al aire libre y sobretodo buen clima todo el año (ya os advertimos de que eso de que siempre hace bueno en el resto de Australia es un falso mito).

Nosotros pasamos casi tres semanas entre Brisbane y alrededores ya que no nos podíamos alejar mucho de la ciudad por si en cualquier momento nos llamaban de aduanas, de cuarentena o de cualquier otro sitio para resolver algún papeleo para la entrada de Ulises como os contamos en el último post.

Cuando llegamos, fuimos directos a Clayfield que es el barrio de Ana y Geoff, quienes nos acogieron en Brisbane como si de sus niños se tratase! Este barrio es el típico barrio de casitas unifamiliares con bonitos árboles, muy tranquilo y bonito. Recuerdo la sensación al pasear por sus calles, era como de estar en uno de los mejores sitios del mundo, sobretodo porque era Noviembre y hacia calorcito 🙂 y después del verinvierno ruso y el otoño adelantado coreano, había ganas de calor.

Lo mejor de Brisbane es que hay infinitas cosas que hacer y visitar y la mayoría son gratis. Es como que la ciudad está hecha para el bienestar de sus ciudadanos, incluso para la gente joven (que a veces se olvidan un poco de nosotros). En Brisbane en un día libre puedes (de manera gratuita) visitar su jardín botánico, el ayuntamiento, el museo de arte moderno, el museo de ciencias naturales, coger un barco que te lleve de paseo por el rio, hacer actividades en la biblioteca, hacer escalada alrededor del rio, ir a la increíble piscina playa que hay en el centro o ir a clases de yoga y sí, todo esto de manera gratuita! si además pagas unos dólares (uno o dos, no recuerdo muy bien), puedes dar un paseo en bici a lo largo del río…y esto es lo que nosotros conocimos, pero seguro que había muchas más opciones…no imagino una ciudad mejor en la que poder haber aterrizado para esperar a Ulises.

Si Brisbane de por sí ya mola mucho, la gente que vive allí aún más…la gente es alegre y es simpática por naturaleza, todo el mundo te sonríe y te saluda cuando entras a una tienda y te preguntan siempre que tal estas? Y nosotros no podiamos haber sido mas suertudos, porque tuvimos la suerte de poder compartir esas primeras semanas australianas con Geoff y Ana. Nos ensenaron todo lo necesario para vivir y comprender Australia y mucho más…desde donde hay que hacer la compra hasta los sitios imprescindibles a visitar. Nadie mejor que Ana para aprender a cocinar sano y fácil, introducirse en el yoga o aprender a hacer raves a la australiana (lo que viene a ser el aperitivo espanol jejeje) y nadie mejor que Geoff para conocer la naturaleza australiana, las mejores rutas, los animales más venenosos del pais (o para matar arañas del tamaño de la mano que vienen a visitarte a tu habitación jejeje) o su especial vocabulario tipo arvo(afternoon), servo(service station), avo (avocato), chuck(chicken), breaky ( breakfast) y es que el inglés que se habla en este rincón del mundo es bastante diferente al que conocíamos sobretodo por el acento y porque tienden a acortar todas las palabras del vocabulario mientras hablan.

Si algún día tenéis la suerte de ir a Brisbane, aquí os dejamos algunas de las cosas que más disfrutamos:

Visitar el jardín botánico y el parque de Roma Street. Están llenos de plantas y animales que nunca habíamos visto antes y a cada paso que dábamos, alucinábamos con lo que encontrábamos, no entendíamos porque la gente paseaba tan normal por ahí mientras que nosotros nos parábamos a cada paso porque habíamos visto algo guay.

Southbank es la estrella de la ciudad. Un paseo alrededor del rio para hacer a pie o en bici con una playa incluida y vistas espectaculares, el plan perfecto en cualquier momento.

Un paseo en barco por el rio. Si, es un poco turistada, pero es gratis y sobretodo es espectacular.

Nosotros no somos muy fans de los zoos (nos apasionan los animales, pero no nos gusta verlos encerrados) y por eso, aunque Ana nos insistía mucho en ir al Lone Pine Koala, nos resistimos mucho, pero al final accedimos. La verdad es que nos acabamos alegrando, pues gracias a esta visita nos hicimos una idea de todos los animales que podríamos ver posteriormente en libertad y así reconocerlos. De hecho ya hemos visto casi todos excepto el cassowary, este increíble pájaro gigante con patas de dinosaurio, con cuerno tupe y capaz de matar a una persona, toda una obra maestra del arte abstracto de la evolución. Y si algo ya sabía, pero que Australia me ha dejado claro, es la pasión por los animales y el asombro que me pueden producir cuando los veo en su hábitat natural. (Ya vendrá un post de los animales australianos que sin duda es para mí la joya de este país).

Y por supuesto, la estrella de este sitio, es el Koala, donde los puedes ver todo lo cerca que tu quieras e incluso tocarlos. En estado salvaje, es casi imposible tenerlos tan cerca…

North Stradbroke Island para desconectar del mundo. Está un poco más lejos de Brisbane, pero también es accesible en transporte público. Se trata de una pequeña isla al sur de Brisbane que es como un mini paraíso. Pequeña isla, de aguas cristalinas, llena de surfers, koalas y canguros. Nosotros fuimos de acampada a Adder Rock, donde si en el plano pone que tu zona de acampada se llama Goanna Rest, no es por casualidad.

Uno de los paseos costeros más bonitos que hemos hecho hasta la fecha fue en esta isla, el North Gorge Walk.

Estas tres semanas fueron un subibaja de emociones, pues estábamos a la vez empezando a descubrir un increíble país y a la vez con la incertidumbre de si podríamos sacar a Ulises del puerto al día siguiente, a la semana siguiente o si simplemente nos dejarían…y aunque hubo momentos rollo de papeleo y de tensión, nos llevamos el mejor de los recuerdos de la que hasta hoy es nuestra ciudad preferida en Australia.

Y pide que el camino sea largo, lleno de experiencias, lleno de aventuras!

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