Historia de una camperización: equipamiento externo

Ya hemos dejado a nuestra furgoneta Ulises preparada para vivir dentro. Pero hace falta un equipamiento externo, que aunque no están ligadas a la habitabilidad de la furgoneta, son igualmente importantes.

Hacía falta algo más de combustible, para tener más autonomía. También una segunda rueda de repuesto, ya que las carreteras que íbamos a frecuentar no son tan buenas como las europeas. Mucha herramienta, un toldo para protegernos del calor, un wc portátil e instalar un techo elevable para poder estar de pie en la furgoneta.

Pasamos días pensando cómo gestionar todo esto. Casi todo iba a ir por fuera. No podíamos meter tanques de diésel o un wc portátil dentro de la furgoneta ¿Podéis imaginaros lo mal que olería? Así que lo primero fue instalar una baca para poder transportar cosas en el techo. Buscando por internet encontramos una de una Peugeot Partner a buen precio. Su instalación fue muy fácil: 10 agujeros en el techo de la furgoneta y adaptarla al techo con pequeños perfiles.

Ahora sólo había que gestionar todo lo que queríamos poner en ella, y lo primero, era el techo elevable.

Techo elevable

Esto fue lo que más nos hizo comernos la cabeza. Parece una tontería, pero cuando vas a pasar tanto tiempo en una furgoneta se agradece poder estar de pie, sobre todo cuando no puedes salir del vehículo porque no para de llover o porque hay una plaga de insectos (esto nos pasa muy a menudo).

Antes de instalar la baca, pensamos en instalar un techo elevable de la marca Reimo, que ocuparía aproximadamente la mitad del techo de la furgoneta, dejando espacio para instalar otras cosas. Pedimos presupuesto a algunas empresas y nos pidieron más de 3000€. Además tenían un tiempo de espera larguísimo que retrasaría nuestra salida.

Decidimos entonces comprar el techo nosotros e instalarlo, pero ahí supimos por qué tardaban tanto las empresas instaladoras. ¡Los tiempos de entrega de estos techos eran de 6 meses! ¡Y nosotros queríamos irnos en menos de 5 meses!

Entonces barajamos la opción de comprar una tienda de techo, adaptarla al techo de la furgoneta y hacer un agujero en el suelo de la tienda y otro en el techo de la furgoneta de manera que quedasen comunicados. En internet encontramos a gente que lo habían hecho en un Land Rover Discovery. Pero estas tiendas son enormes, y nos iban a dejar sin espacio para llevar más cosas en el techo.

En este momento estábamos ya desesperados, pero entonces se nos ocurrió la idea definitiva. Pedimos que nos hiciesen a medida un cajón de aluminio de 1.1m x 1.3m y de 20cm de altura que, además, se abriese justo por en medio, quedando dos mitades de 10cm de altura cada una. Lo pusimos en la baca, que en este momento ya habíamos instalado. El siguiente paso fue hacer una apertura de 1mx1m tanto el cajón como en la furgoneta. Para acabar, sellamos las uniones con juntas y silicona para que no entrase agua ni aire al conducir. Pusimos unos cierres por dentro del cajón y un sistema para levantar la pieza superior y listo! ya teníamos un techo elevable artesanal!!!

Puede que no sea el sistema más estético del mundo, pero es completamente funcional y nos costó 1/6 parte de lo que nos pedían las empresas instaladoras. A día de hoy estamos contentísimos de tenerlo, ya que no solo nos permite estar de pie, si no que además hemos ganado unos centímetros dentro de la furgoneta, aun con el techo cerrado. Otra de las ventajas es que  cuando lo abres, en días de calor, hace que corra el aire y se esté fresquito dentro de Ulises.

Techo elevado para poder estar de pie

Haciendo las marcas para cortar el techo

En este vídeo se puede ver cómo cortamos el techo:

Techo ya cortado. La viga que hay en medio está sujeta con 4 tornillos y se puede quitar sin problema

Aquí he de hacer un alto en la explicación. Alguno se habrá echado las manos a la cabeza con todo esto de cortar el techo o hacerle agujeros y muchos se preguntarán si es legal y si esto está homologado.

Bueno, lo primero decir que SI es legal y SI está homologado. Nuestra furgoneta circula de manera completamente legal. ¿Y cómo es esto posible? Porque se puede cortar cualquier chapa de un vehículo siempre y cuando no se toque la estructura del mismo. Y eso es lo que hicimos nosotros. Simplemente cortamos una chapa en el centro del techo de 1m x 1m aprox, y tras instalar la caja, sellamos todo y nos aseguramos de no dejar ninguna arista viva (esto último es una norma que afecta a todo el coche, tanto por dentro como por fuera).

No obstante, todo esto tiene que pasar un proceso de homologación, de manera que antes de cortar nada lo mejor es hablar con el ingeniero que se va a encargar de homologarlo todo y que nos aconseje sobre cómo hacerlo.

A nosotros nos lo hizo un Ingeniero muy bueno en Madrid y que recomendamos encarecidamente. De manera que si a alguien le interesa le facilitaremos el contacto.

Rueda de repuesto, herramientas y respetos

Al pedir la caja/techo a medida, dejamos espacio en la baca, justo detrás, para poner una rueda de repuesto y otra caja de aluminio para llevar herramientas y respetos.

Ya hablaremos de esto más detalladamente, pero hay que llevar un mínimo de respetos cuando inicias un viaje así y evidentemente no puedes llevar de todo, así que lo normal es llevar aquello que sea más propenso a desgastarse o romperse, como filtros (de aceite, de aire, de gasoil), correas (del alternador, bomba de agua…) líquido refrigerante, aceite…

Fijando la caja de herramientas y respetos a la baca

Todo bien ordenadito

Toldo

También íbamos a usar la baca para fijar un toldo y así estar fresquitos cuando apretase el sol. Nuevamene, delante del ordenador, empezamos a mirar precios. Un toldo nuevo de unos 2.5 metros de largo por 2 de ancho vale unos 500€. Pero como siempre, teníamos que buscar algo más barato. Con paciencia, encontramos uno de segunda mano a mitad de precio de lo que vale uno nuevo y en perfectísimo estado.

A la sombrita de nuestro toldo

Combustible extra y WC portátil

Para el combustible extra, barajamos la opción de instalar un depósito extra en los bajos del coche, pero esto no es tan sencillo. Hay que encontrar uno que se pueda adaptar de otro vehículo o en su defecto mandar a fabricar uno nuevo, lo que es bastante caro.

Finalmente optamos por la opción menos engorrosa y más económica. Dos bidones de combustible de 20 litros cada uno de los que se venden en las gasolineras (Jerry Can). Si el depósito de la furgo tiene 65 litros, con las Jerry can hacíamos 105 litros en total que no está nada mal.

Pero estas garrafas ya no nos cabían en la baca y dentro de la furgoneta no podíamos llevarlas. El mismo problema teníamos con el WC químico.

Necesitabamos un sitio para llevar todo esto. Finalmente se nos ocurrió comprar un transporting de perros de los que se enganchan a la bola del coche. De esta manera los malos olores no inundaría la furgoneta.

Por último, a fin de que todo lo que instalamos en el techo no afectase demasiado a la aerodinámica, hicimos un deflector para el aire con el trozo de aluminio que cortamos de la caja/techo elevable. De esta manera conseguimos que el consumo de combustible no se disparase, aunque si que ha subido un poco.

Deflector en la parte frontal de la baca

 

La mayoría de estos elementos que instalamos, hicieron de Ulises un verdadero Overlander. Ahora si, estaba preparado para hacer muchos kilómetros alejado de la seguridad de la civilización y al mismo tiempo ofrecernos la comodidad que necesita un hogar.

 

¡Y pide que el camino sea largo! ¡Lleno de aventuras! ¡Lleno de experiencias!

Cómo llevar un coche a Australia: Importación temporal de un vehículo

Ya iba siendo hora de que os contásemos cómo fue lo de traer la furgoneta a Australia. Si tienes curiosidad por saber cómo llevar un coche a Australia este post puede ser muy interesante.

Lo primero deciros que este post consta de dos partes, y esta primera está más dedicada al papeleo. La segunda estará dedicada a cómo lo vivimos nosotros. Sin duda este post es el que nos habría gustado leer antes de importar nuestra furgoneta a Australia, por lo que es de suma importancia que lo leas si esa es tu idea.

Tenemos que decir que esta fue una de las partes más complicadas de nuestro viaje, de la que menos información teníamos y sin duda, la que peor nos salió. Importar tu propio vehículo a Australia es algo complejo y si además le sumas la falta de información y dar con las personas inadecuadas, puedes pasar un mal rato, que es lo que nos pasó a nosotros.

No obstante, no es imposible y si estás leyendo este post para informarte de cómo hacerlo, lo primero que tienes que saber es que las autoridades australianas están para que tu vehículo cumpla las normas a la hora de entrar en el país, no para ponerte trabas e impedirte que lo hagas. Es decir, que si quieres llevar un coche a Australia, lo vas a hacer.

Y dicho esto, comenzamos con lo que hay que hacer para llevar un coche a Australia.

En primer lugar, previa importación del vehículo, hay que obtener el Carnet de Passage en Douane (CPD) en el país de procedencia del vehículo. Este Carnet es como el pasaporte del coche y en España sólo lo expide la RACE. El CPD es como la garantía que tienen en la aduana de que sacarás tu coche del país. Para ello, previamente hay que depositar en el banco una cantidad que equivale al valor fiscal del vehículo, que en nuestro caso fueron 2900 €. Este importe, será devuelto una vez que se entregue el CPD de vuelta y sellado correctamente conforme se ha sacado el coche del país.

Carnet de passage en douane

Este documento no es solo para Australia. Muchos países lo utilizan (Irán, Japón, India, Egipto…) por lo que para viajar por el mundo conviene llevarlo, ya que nunca se sabe dónde puede uno acabar.

Además, para llevar un coche a Australia es necesario un permiso de importación, que en nuestro caso, al ser una importación temporal y no para siempre, el CPD cumple las funciones de permiso de importación. Con esto ya se puede enviar el coche a Australia.

Una vez que se haya pagado a la empresa naviera el coste del viaje y de los gastos de descarga del vehículo, harán entrega al propietario del vehículo del “Bill of Landing”, que básicamente es la factura del envío por mar y su descarga. Este documento lo piden en la aduana junto con el CPD para tramitar los papeles. Es como la prueba de que el coche ha entrado físicamente en el país.

Bill of Landing

Hasta aquí parecía todo muy fácil.

Bien, pues ya hemos llegado a Australia, y ahora toca sacar el coche del puerto. Aquí las autoridades a las que hay que dirigirse son tres: departamento de Aduana (Como en cualquier país del mundo), departamento de Cuarentena (los más temidos por lo general y que al final no son para tanto) y tráfico.

  • Aduana:

Es aconsejable llegar unos días antes que el vehículo a la ciudad de destino para ir preparando el papeleo y enterarse de dónde está cada departamento en la ciudad.

En Aduana es donde hay que entregar el CPD y el Bill of Landing. Pero no solo eso, hay que rellenar unos documentos que son para los bienes no acompañados, es decir, que no vienen contigo en el avión. Estos documentos constan de 4 hojas donde hay que dar datos del coche y de todo lo que hay dentro.

En el siguiente link se puede ver dicho documento: B534e Unaccompanied personal effects statement

¿De todo? Sí sí, de todo. Hay que declarar hasta cuantos calzoncillos tienes, valor aproximado y fecha de compra. Esto último es por si tienes intención de traer artículos para vender en Australia sin pagar aranceles. Por supuesto, todo no cabe en estas cuatro hojas, por lo que hay que entregar una lista a parte con toda esa la información.

Una vez entregados todos estos documentos, pueden tardar hasta 3 días en dar el veredicto, que puede ser aprobado, o puede que tengas que pagar algún impuesto si has traído tabaco o alcohol por ejemplo. Hecho esto el coche queda liberado de la aduana y pasa al siguiente departamento.

  • La temida Cuarentena:

Under biosecurity control

En Australia tratan de preservar su ecosistema a toda costa y por ello tienen que evitar que cualquier cosa que venga de otro país pueda desatar una plaga destruyendo la biodiversidad australiana. Semillas no autóctonas, animales vivos o microorganismos en los bajos de los coches son algunas de las amenazas del país.

Tras la entrega de documentos en el departamento de cuarentena, conforme el coche está libre del departamento de aduanas, un inspector vendrá a ver en qué estado está el coche. Buscará tierra en los bajos del coche y en el motor, además de inspeccionar lo que llevas dentro del coche por si encuentran algún artículo prohibido.

Si efectivamente, hay tierra en los bajos, como suelen tener todos los coches, fallará la inspección y habrá que desinfectar el coche. Esto consiste en un lavado a presión con agua muy caliente. Una vez hecho esto, volverán a inspeccionar el vehículo y con toda seguridad le darán el visto bueno.

Cada inspección tiene un coste, los servicios de cuarentena tienen un coste y la limpieza tiene un coste. Es decir, pasar cuarentena es la parte más cara de llevar un coche a Australia (aunque no tanto como nos dijeron). Se puede ahorrar algo de dinero si el coche viene ya  desinfectado por una empresa acreditada por el gobierno australiano en el país donde se embarcó. Nosotros no lo hicimos y por tanto no sabemos nada sobre esas empresas.

Nuestra furtoneta en las instalaciones de cuarentena

  • Registro en Tráfico:

Paralelo a la cuarentena, hay que hacer el registro en tráfico y esto es importante. Una vez que en cuarentena den el visto bueno al coche, hay que sacarlo de sus instalaciones. Si no, empezarán a cobrar por cada día de más que esté el coche en las instalaciones de cuarentena. Y para sacarlo hay que entregar la documentación conforme el coche ha sido registrado en tráfico. Además no puede ser registrado mientras lo tiene el departamento de aduana, porque tienen el CPD que es necesario para hacer el registro.

Para empezar hay que obtener un seguro a terceros básico. En tráfico saben qué empresas hacen seguros de este tipo para coches extranjeros. Todos tienen el mismo precio. En el estado de Queensland fueron 180 AUD por un seguro de 6 meses, lo cual no está mal. Además tardan una media hora en prepararlo.

Cuando ya tengas el seguro tienes que dirigirte a tráfico de nuevo con los siguientes documentos:

1- Permiso de circulación del coche 

2- Pago del impuesto de circulación en España (Con vigencia durante toda la estancia del vehículo en el país. Si caduca no te dejan hacer un registro nuevo con el nuevo pago, hay que sacar el coche del país)

3- Seguro a terceros básico australiano

4- CPD (Carnet de passage en douane)

5- Pasaporte del propietario del vehículo

6- Carnet de conducir original del propietario y el internacional (a nosotros no nos pidieron el internacional, pero es mejor llevarlo por si acaso).

Una vez entregada toda la documentación, en cuestión de 30 minutos, elaboran un documento que básicamente es un permiso para conducir tu coche por Australia. ¡Y listo! ¡Ya puedes ir a recoger tu coche a las instalaciones de cuarentena!

Como hemos dicho al principio, nosotros pasamos un mal rato para traer nuestra furgoneta a territorio Aussi, pero fue sin duda porque no teníamos ni idea del proceso. Desde luego, si hubiésemos tenido toda esta información no lo habríamos pasado tan mal. Es por ello que decidimos escribir este post, para informar y animar a la gente que sueña con viajar por Australia con su propio coche.

Y os tenemos que decir una cosa, merece la pena el esfuerzo.

 

¡Pide que el camino sea largo! ¡Lleno de aventuras, lleno de experiencias!

Como elegir tu vehículo para recorrer el mundo. ¿Por qué Ulises?

A menudo nos han preguntado que por qué habíamos elegido esta furgoneta para nuestro viaje, algunos incluso nos han puesto en duda que sea el mejor vehículo para recorrer el mundo. Lo cierto es que nos llevó mucho tiempo decidirlo y barajamos muchas opciones. Aquí os explicamos por qué pensamos que una Hyundai H1 4×4 del 2002 es el vehículo perfecto para nuestro viaje a Ítaca.

A la hora de elegir tu vehículo para recorrer el mundo, lo primero es saber qué necesitas.

Nosotros teníamos claro que queríamos un coche que nos permitiese dormir dentro, ya que esto nos daba seguridad y confort en días de lluvia. La opción de dormir en tienda de campaña ni la contemplamos. No sólo porque es más incómoda, sino porque estaríamos más expuestos, en días de lluvia es muy desagradable y además, en general, en todos los países está más restringido dormir en tienda de campaña que dormir en tu coche.

A parte de poder dormir dentro, no podía ser excesivamente caro y en cuanto a mecánica tenía que ser sencillo y que los repuestos fuesen fáciles de encontrar. Esto último hacía que descartásemos coches modernos por toda la tecnología que llevan.

La primera opción por supuesto que no fue esta furgoneta. En casa tenemos un Jeep Grand Cherokee del 2004 y ésta fue la primera opción. Pero no tardamos en descartarlo ya que el habitáculo es muy pequeño. Íbamos a pasar mucho tiempo allí dentro y aquello era muy agobiante. Era necesario que pudiésemos hacer vida dentro, ponernos de pie, movernos sin necesidad de ir a gatas y tener un poco de espacio entre los dos básicamente. Necesitábamos algo más grande.

Nuestro Jeep Grand Cherokee

Entonces pensamos en comprar una furgoneta ya customizada. Quien no conoce las Volkswagen California o las Mercedes Marco Polo. Dos furgonetas muy similares, customizadas ambas por Westfalia. Sé que no es el mejor de los criterios, pero elegimos la Mercedes simplemente por ir en contra de las modas, y es que la Volkswagen es sin duda la furgoneta más popular en el mundo furgonetero.

Mercedes Marco Polo

Buscando en el mercado de segunda mano vimos que el modelo del año 2000 rondaba los 20.000€. Un poco caro para una furgoneta con tantos años, pero era una buena opción. La gran duda se nos planteó cuando pensamos que quizá necesitábamos un coche más versátil, que no se limitase al asfalto, es decir, un 4×4.

Mirando la ruta que teníamos planeada en un principio nos dimos cuenta que sin un 4×4 íbamos a estar muy limitados, así que descartamos la Mercedes.

Todo esto nos hizo darnos cuenta de qué requisitos debía cumplir nuestro medio de transporte motorizado: Precio, habitáculo grande para poder hacer vida dentro, 4×4, sencillez mecánica y repuestos fáciles de encontrar.

Aunque habíamos acotado bastante las opciones, el abanico seguía siendo muy grande. Aquí os explicamos las opciones:

CAMIONES 4X4

Bueno, realmente esta opción ni siquiera nos la planteamos, pero viene bien informarse un poco de todo.

Básicamente no nos planteamos esta opción porque un camión es muy caro. Vale que puedes tener una casa entera con ruedas, pero no había manera de afrontar el gasto. Y no sólo es el gasto de compra, hay que contar con que estos bichos consumen muchísimo gasoil, las ruedas son muchísimo más caras, los repuestos y los seguros también y otro tema que no tiene en cuenta mucha gente son los gastos a la hora de enviar un camión por barco. No caben en los contenedores marítimos estándar, por lo que hay que enviarlos en barcos específicos para vehículos. Los costes de transporte de vehículos por mar se calculan principalmente por volumen, y estos trastos son muy grandes.

Hay que añadir que manejar un camión no es moco de pavo. Estás muy limitado por altura y por anchura y maniobrarlos no es fácil. Imaginaos un trasto de estos en Moscú o en Seúl.

Aun así indagué un poco respecto a modelos y precios de compra y para mi sorpresa encontré que puedes encontrar camiones 4×4 antiguos a buen precio. Muchos eran camiones de bomberos o del ejército, como el Pegaso 346 (conocico como el “Egipcio”) que puedes encontrar por tan sólo 5000€ y que los hay a patadas en España. Eso si, es un camión de los 70 y que consume más de 20 litros a los 100 km. Aun así es perfecto como vehículo para recorrer el mundo.

Pegaso 346 “El Egipcio”

Otro camión asequible puede ser el Volkswagen Man G90 en su versión 4×4. Y por último, si tu bolsillo te lo permite, el más famoso es el Uimog de Mercedes.

Volkswagen Man G90 4×4

Mercedes Unimog

COCHES 4X4

Por supuesto que las dos marcas por excelencia para un viaje por el globo terráqueo son Toyota y Land Rover.

De la marca Japonesa podemos encontrar un montón de modelos, pero nosotros, según lo que tenemos en España, nos limitamos a los serie 80 y 90.

Toyota Land Cruiser 80 Series

Toyota Land Cruiser 90 Series

Los Toyota son famosos por su fiabilidad y por poder encontrarlos en cualquier lado. Esto hace que tener una avería sea raro, pero si acabas visitando el taller, será fácil encontrar repuestos y a buen precio.

De la marca británica nos interesamos por otros dos modelos, El Defender o antiguo Santana y el primer modelo del Discovery.

 

Land Rover Defender 110

Land Rover Discovery I

Los Land Rover tienen fama por sus buenas cualidades todo terreno, en especial el Defender. De hecho estos dos modelos fueron los protagonistas durante varios años de la Camel Trophy, haciendo alardes de su robustez y de lo bien que se desenvolvían en los peores terrenos.

Estas dos marcas tienen un gran inconveniente para nosotros y es que son muy caras. Son coches muy cotizados, con demasiado prestigio y por el que se paga mucho incluso por modelos muy viejos. Es cierto que se pueden encontrar algunos Discovery muy baratos, y en el caso del Land Cruiser serie 90 su precio rozaba el límite de nuestro presupuesto, pero salta a la vista que son demasiado pequeños como para hacer vida dentro, así que también los descartamos.

Existen sin embargo otras alternativas a estos coches mucho más económicas y con unas características muy similares.

En el caso de los Toyota, los Nissan Patrol GR son una buena alternativa. Son coches robustos, también se encuentran por todos lados, por lo que encontrar piezas es fácil y pueden llegar a costar una tercera parte del precio de un Toyota.

Nissan Patrol GR

En el caso del Land Rover Defender yo soy muy partidario de un coche 90% español y que nació en la misma fábrica de Jaén donde se fabricó el Land Rover Santana: El Anibal Santana.

Santana Aníbal

Este coche recibió el premio de mejor todo terreno del mundo en 2005 por la revista británica 4×4 Magazine y es muy parecido al Defender, excepto porque uno en buen estado solo cuesta 8000€ de segunda mano. Además, es un coche muy sencillo, lo que lo hace fiable y fácil de reparar, por lo que es un buen vehículo para recorrer el mundo.

Portada 4×4 Magazine de Julio de 2005

Todos estos vehículos tienen el habitáculo bastante grande, de hecho son muy utilizados para este tipo de viajes. Pero a pesar de todo nos parecía que necesitábamos un poco más de espacio para que fuesen realmente cómodos y la única manera de conseguirlo era instalándoles un techo elevable hecho artesanalmente a medida. De esta manera podías moverte con facilidad dentro del coche. Sin embargo estos techos son muy caros, suelen rondar los 6000€ que ya es más de lo que nos gastamos en customizar nuestra furgoneta entera.

La opción de un coche 4×4 no era válida, había que probar con las furgonetas.

FURGONETAS 4X4

  1. Aquí la verdad no hay tantas opciones. Básicamente nos podíamos limitar a los modelos 4×4 de las Mercedes Marco Polo y las Volkswagen California, la Iveco Daily 4X4, la Mitsubishi Delica 4×4 y la Hyundai H1 4×4.

Volkswagen California 4×4

En el caso de la Mercedes, las que tienen 4×4 son bastante modernas y por lo tanto muy caras (40 o 50 mil €).

Las Volkswagen tenían el mismo problema, excepto por un modelo bastante antiguo, la T3 o tercera generación de las California. Ya tenemos la primera candidata.

Volkswagen California T3

La Iveco es casi un camión, con lo que tendríamos los mismos problemas que ya hemos dicho respecto a ellos.

Iveco Daily 4×4

La Mitsubishi Delica también apuntaba maneras y la Hyundai H1 era muy parecida.

Mitsubishi Delica o Space Gear

Hyundai H1 4×4

Ya tenemos las tres candidatas. Vamos a verlas por partes:

Volkswagen California T3 4×4 o Symcro. Esta furgoneta es súper espaciosa, es robusta y muy fiable y la verdad, me gustaba mucho su estética. Encontré una de segunda mano por 15000€ completamente preparada para irnos de viaje. Tenía pinta de ser la ideal.

Mitsubishi Delica 4×4. Esta furgoneta es el icono de las furgonetas 4×4. Su antecesora la Mitsubishi L300 dio muy buenos resultados y le dio la fama a la Delica. Ni qué decir que cuenta con la fiabilidad de una marca Japonesa, además de que se puede encontrar en todo el mundo. No ha habido país donde no la haya visto. ¿Por qué no una Delica?

Hyundai H1 4×4. Muy parecida a la Delica. La versión de 100 cv tiene un motor Mitsubishi que se utilizó en muchos coches, además de ser sencillo y con poca electrónica. No es tan común como la Delica, pero casi siempre he visto alguna en los países que he visitado.

Bueno, ya sabéis el resultado de esta votación.

La Volkswagen la descartamos por el precio y no por ser demasiado para nuestro bolsillo, sino porque esta furgoneta es de principios de los 80 y una vez más, como pasa con todas las Volkswagen, me pareció demasiado dinero para tantos años.

La Mitsubishi y la Hyundai tienen un precio muy parecido y son bastante similares en prestaciones, excepto por un pequeño detalle. La Hyundai tiene 15 cm más de anchura respecto a su competidora. Parecen pocos, pero os diré que nuestros tanques de agua no nos hubiesen cabido porque miden 10cm de ancho cada uno, o que la cama para dos personas en vez de 1.10m tendría que haber sido de 95cm. Por no decir que simplemente no podríamos haber hecho la distribución de muebles que hicimos y con la que aprovechamos el espacio al 100%

Hoy hace ya más de 6 meses que viajamos con nuestra furgoneta, a la que hemos bautizado como Ulises y en el camino nos hemos encontrado a mucha gente que viaja como nosotros. Cada uno tiene sus criterios a la hora de elegir su medio de transporte. No podemos evitar fijarnos en sus vehículos, pero al final siempre concluimos que hemos elegido el que para nosotros es el mejor.

Nuestra Hyundai H1 en la Great Ocean Road en Australia

¡Pide que el camino sea largo! ¡Lleno de aventuras, lleno de experiencias!

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RECORRER COREA EN FURGONETA

Corea es un país muy cómodo para recorrer en furgoneta. La facilidad administrativa, el buen estado de sus carreteras y las impolutas y bien equipadas instalaciones compensan con creces el inconveniente de los carteles en coreano que aún quedan sin traducir al inglés.

En anteriores posts ya os hemos hablado de nuestra visita a los sitios más famosos del país, como en Seul y Busan y la isla de Jeju , también os hemos contado lo bien que se come en Experiencias culinarias. Todas estas cosas se pueden vivir con o sin furgoneta pues en este país el transporte público es muy bueno (aunque a veces puede no ser muy evidente).

Pero aquí os contamos lo que hizo diferente a este viaje para nosotros: recorrer el país en una furgoneta. Cómo se puede entrar en el país, cómo son sus carreteras, instalaciones, qué problemas nos encontramos y algún que otro sitio secreto!

La entrada al país en cuanto a trámites administrativos fue bastante fácil, pero eso ya os lo hemos contado tambien!  Corea nos recibe con los brazos abiertos

Así que empezamos con…

Carreteras coreanas

Como decíamos, el estado de las carreteras es muy bueno, incluso en el pueblín más apartado, en medio de las montañas, tienen un asfalto de primera.

Señora coreana dando el paseo

Quizás la parte negativa de las carreteras coreanas es que hay bastantes peajes. Los peajes no son muy caros, pero siempre hay carreteras paralelas mucho más bonitas. En cualquier caso si decides utilizar dichos peajes, ¡ojo con meterse en el carril correcto! Nosotros una vez nos metimos por el de camiones y otras por el de autopeaje y la liamos muy gorda porque a la salida no teníamos ticket y explícale tú a la señorita que eres un español que no sabe coreano! Y es que no es nada intuitivo…consejo: parar justo antes del peaje, dejar que pasasen los coches y ver en cual la gente recogía ticket para hacer lo mismo.

Instalaciones

Por todo Corea hay parkings con baños públicos, ya sea en la playa, junto a los parques nacionales o en áreas de descanso. Estos baños están bastante limpios, tienen papel y hasta hilo musical.

Baño público Coreano

Una cosa muy importante, en muchos de ellos hay un botón azul o rojo, con letras coreanas ¡NO HAY QUE PULSARLO! Yo lo hice porque quería saber para qué era, quería saber si era para cambiar la canción, para calefactar el asiento,  para que el wc se autolimpiase o para cualquier otra cosa guay y nada más pulsarlo empezó a sonar una alarma ensordecedora que era imposible de desactivar. Empecé a tocar todos los botones que vi en la entrada y nada…al cabo de un par de minutos se calló y aquí paz y después gloria…al cabo de un rato vinieron unos polis para ver que todo iba bien. Os aseguro que después de esto no volví a pulsar ningún otro botón sólo por probar.

Dormir en un excircuito de fórmula 1

Una de las cosas mas guays que nos pasó (en cuanto al tema de alojamientos) fue la de llegar al que fue el circuito de Formula 1 de Mockpo. Baños privados impolutos con duchas calientes, enchufe para el secador, cocina y fregaderos y todo ello a disposición del visitante. No nos cobraron nada ni el día que llegamos (que no había nadie) ni el de después (había hombres que estaban allí trabajando pero ni nos miraron). Leer más

Historia de una camperización: Segunda parte

Ya os hemos contado la primera parte del proceso de la camperización, historia de una camperización: Cuando Ulises empezó a ser una camper. Pero ahí no acabó la cosa, hacían falta muchas cosas más. Ahora viene lo más importante…luz, agua caliente, gas y calefacción, no queríamos que a Ulises le faltara nada de esto.

En toda casa hay algo que nadie ve, pero que está ahí, metido entre las paredes, el suelo y el techo. Cuando abres un grifo, sale agua, pero tiene que venir de algún lado, lo mismo pasa cuando enciendes una luz, ¿de donde viene esa electricidad? ¿Y la de los enchufes?¿y el gas de la cocina?

Pues bien, Ulises al igual que todas las casas está llena de cables y tuberías, la diferencia es que no podíamos coger agua o electricidad de la vía publica como una casa normal, hacían falta tanques de agua, una bomba para mover ese agua, baterías y un generador de electricidad.

Preparando el cableado y tuberías para los distintos equipos

Lo primero que os diré es que no tenemos una toma de corriente eléctrica exterior y que aún así somos autónomos sin necesidad de poner en marcha el motor de vez en cuando, mola ¿eh? ¡¡Pues además os diré que tenemos agua caliente!! Y que funciona perfectamente.

¿Queréis saber cómo? Pues ahora os lo cuento.

Electricidad

Antes de nada, para el buen entendimiento de este apartado, os voy a explicar una cosa. Los coches comunes que todos utilizamos, tienen una instalación de corriente continua que trabaja con una tensión de 12 voltios. Por tanto, todo lo que instalemos en la furgoneta tiene que trabajar con una corriente de las mismas características y en el caso de instalar un equipo que trabaje con otro tipo de corriente o distinta tensión, habrá que poner algún aparatejo que transforme la electricidad según lo que demande ese equipo: inversores (para pasar de corriente continua a corriente alterna) o transformadores (que cambien esos 12 v a la tensión de funcionamiento que necesitemos).

Para empezar, toda camper necesita una segunda batería o batería auxiliar. Si tomas la electricidad de la batería del motor, por la mañana te la vas a encontrar descargada, ya que la nevera y las luces que uses por la noche se habrán encargado de ello. Por suerte para nosotros, el anterior propietario de Ulises había instalado ya una batería. Aún así, tuvimos que modificar la instalación para cambiarla de sitio, ya que no nos venía muy bien el lugar donde estaba.

Batería auxiliar en la parte posterior derecha de la furgoneta

Para instalar una batería son necesarios dos cables, uno de cada color (Un color para el polo positivo, preferiblemente el rojo y otro color para el polo negativo), un relé eléctrico y un fusible. Un cable, se conecta al polo positivo de la batería del motor y a continuación, en serie, estará conectado el fusible, el relé y por último el polo positivo de la batería auxiliar.

Fusible de 50A y relé respectivamente

El segundo cable, irá del polo negativo de la batería del motor, al polo negativo de la batería auxiliar sin nada de por medio.

¿Por qué es necesario instalar un relé y un fusible entre los polos positivos de ambas baterías?

Un relé al fin y al cabo es un interruptor, pero que en vez de activarse con un botón, se activa con una pequeña corriente eléctrica y esa corriente la vamos a sacar del contacto de la llave del coche. Así conseguiremos que la batería auxiliar solo se conecte a la principal cuando damos el contacto con la llave.

Al arrancar el motor del coche, con el generador podemos cargar las dos baterías a la vez. Cuando paramos  el motor, las baterías se desconectan entre ellas y así  solo consumimos electricidad de la batería auxiliar, reservando la principal para poner en marcha el motor.

Los fusibles son una protección para los equipos o para evitar un incendio. ¿Y cómo puede pasar esto? Imaginaos que un cable positivo y uno negativo entran en contacto directo, en ese momento empieza a pasar mucha electricidad por ellos, los cables se recalentarán y podrían salir ardiendo. En este caso, el fusible se fundiría con lo que el circuito quedaría abierto y dejaría de pasar corriente.

Aquí un pequeño esquema de todo esto:

Esquema parcial del sistema eléctrico

¿Y qué pasa si estamos varios días sin arrancar el motor y por lo tanto sin cargar la batería?

Pues es que hemos pensado en todo. Además de este sistema, hemos instalado una placa solar de 100 watios. Esto es muy sencillo, solo hace falta una placa solar y un regulador para placas solares, todo se puede comprar en Amazon.

Probando la placa solar y el regulador de la placa antes de instalarlos

Placa montada sobre el techo elevable de la furgoneta

Después solo hay que conectar la placa al regulador y éste a la batería, según te marcan los dibujitos que suelen traer.

Detalle del regulador de la placa solar.

Y así conseguimos ser autónomos en cuanto a la electricidad.

En el post anterior sobre la camperización de Ulises, ya os mostramos donde iba a ir la batería. De ella salen todos los cables que van a alimentar a cada aparato o bombilla.

En Ulises hemos instalado:

  • Tres luces de leds de bajo consumo:

  • Una bomba Fiamma Aqua 8 que suministra 10 litros a la hora:

  • Un inversor de corriente continua de 12v a corriente alterna de 220v (para enchufar el ordenador o los cargadores):

  • Y una nevera Waeco de 50 litros de capacidad:

Y como medidas de seguridad, justo a la salida de la batería, cada aparato tiene un fusible y un interruptor en el cable positivo.

Cuadro con interruptores para cada equipo

No quiero meterme en tecnicismos, pero os voy a explicar un poco esto último. Aunque cada equipo o luz ya tenga su interruptor propio, decidímos ponerle otro en un cuadro de control.

De esta manera, si hay que hacer mantenimiento en la bomba, por ejemplo, se puede quitar la electricidad y trabajar con seguridad, sin necesidad de desconectar los cables que conectan la bomba con la batería.

Agua

Fregar la loza, lavarnos los dientes y la cara, darnos una ducha… Para esto y otras cosas necesitábamos agua, ¿y como la íbamos a coseguir? Pues con un tanque de agua, o mejor aún, con dos tanques de agua de 40 litros cada uno.

Estos tanques están alojados uno al lado de otro en la parte posterior del mueble lateral izquierdo y se pueden rellenar desde atrás, abriendo el portón del maletero. Además cada uno tiene un nivel para ver cuánta agua queda.

Arriba: tapones de los depósitos de los tanques. Derecha: Niveles de los tanques. Centro: Tapa de la conexión de la ducha. Parte inferior: (Azul) Válvula de la ducha, (Blanco) Válvula del lavabo, (Rojo) Válvula del calentador de agua. Debajo de estas tres válvulas: Regulador de temperatura del agua (Válvula de tres vías).

Ambos tanques están conectados a una válvula de tres vías que sirve para seleccionar el tanque que queremos usar o para combinar el agua de los dos. De esta válvula, el agua pasa a la bomba, que conducirá el agua a través de las tuberías al lavabo, a la ducha, situada en la parte posterior de la furgoneta, o a un calentador según queramos.

Otro esquema de los que nos solíamos hacer, éste del sistema de agua

¿Y cómo es posible tener agua caliente en una furgoneta?

Sólo se puede calentar el agua de uno de los tanques. Y ese el motivo de que tengamos dos! Así calentamos uno y luego combinamos el agua de los dos tanques para conseguir la temperatura ideal del agua que sale por la ducha o el grifo.

Para calentar el agua, instalamos un calentador pequeño de una caldera doméstica en los bajos de Ulises. Este calentador se puede conseguir en Amazon por menos de 20 euros. Por un lado del calentador pasa el agua, que tras calentarse retornará al tanque destinado al agua caliente, y por otro lado pasa el líquido de refrigeración del motor a unos 90 grados, que es lo que hace que se caliente el agua.

Calentador instalado en los bajos de la furgoneta

Es muy sencillo de instalar. Pude hacerlo yo mismo y me llevó  tan solo un par de horas. Con este sistema, me ahorro tener que instalar un calderín eléctrico, que ocupa mucho espacio, consume mucha electricidad, son caros y además los que hay en el mercado para este tipo de furgonetas sólo calientan entre 6 y 12 litros de agua, muy poco en comparación con los 40 litros que calienta nuestro sistema.
Y tras unos diez minutos, magia! Ya tenemos agua caliente en uno de los tanques. Ahora sólo tenemos que conectar el aplique de la ducha, ajustar la temperatura con la válvula de tres vías y a disfrutar!

Cocina

En un principio quisimos instalar unos fuegos como los de cualquier casa, pero específicos para las camper. Claro está, necesitábamos también una bombona de gas, y he aquí el problema. Buscando en internet, nos dimos cuenta de que recargar las susodichas bombonas era el mayor de los problemas de mucha gente, ya que no hay un sistema universal estandarizado. Además, necesitan una instalación y un emplazamiento fijo para esa bombona, lo que suponía pérdida de espacio. Necesitábamos otra alternativa.
Encontramos otro sistema que funcionaba con gasoil. Consistía en una placa, parecida a las de inducción (en apariencia) pero que se calienta mediante la combustión del gasoil del tanque de la furgoneta y además, ocupaba muy poco espacio. Parecía la solución ideal, no tendríamos problemas de incompatibilidades con las bombonas y no nos quitaba espacio. Pero entonces vimos el precio, y era desorbitado, así que, a buscar de nuevo.
Y la solución óptima…la cocinita de Decathlon! Bueno, nosotros pusimos una de la marca Butsir, pero son idénticas. Son unas cocinas portátiles que funcionan con unos cartuchos de butano.

Cocina portátil y un cartucho de butano

Leímos las experiencias de otra gente y decían que los cartuchos se pueden encontrar en cualquier lado del mundo, y por suerte hasta ahora, podemos dar fe de ello, los encontramos en cualquier supermercado por menos de un euro y duran unos 3 o 4 días. Además, la cocina sólo vale 20€, así que decidimos llevar dos por si necesitábamos dos fuegos a la vez para cocinar.

Calefacción

Lo primero que se le viene a la cabeza a casi todo el mundo al decir Rusia, es frío. Cuando compramos la furgo ya venía con una calefacción estacionaria marca Webasto instalada bajo el asiento del copiloto. Esta calefacción consiste en una pequeña cámara de combustión, donde se quema diésel para, de esta manera, calentar aire que circulará por el habitáculo del coche.

A nuestra furgoneta le habían instalado una calefacción de camión, que no quiere decir que caliente más, si no que necesita 24v en vez de 12v , por lo que hubo que instalar un transformador que transformase los 12v en 24v para alimentar la calefacción. Todo esto lo hicieron porque es bastante fácil encontrar calefacciones de camión en los desguaces y te puedes ahorrar un buen dinero. Una calefacción de este tipo nueva ronda los 1000€.

Módulo de calefacción instalado bajo el asiento del copiloto. A su derecha el transformador de 12 a 24v

Todo esto por supuesto no lo sabíamos, fue a raíz de un problema, por lo que nos tuvimos que informar de todo esto. Resulta que cuando hacía un frío que pela, la calefacción no funcionaba. Os podéis imaginar la alegría que sentíamos cuando algunas mañanas a bajo cero la  calefacción no se ponía en marcha. Entonces fue cuando aprendimos cómo funcionaba ese aparatejo y tras mucho desmontar piezas y comprobar cables nos dimos cuenta de que algunas conexiones estaban mal hechas. Muchos cables estaban unidos entre ellos de una manera un tanto chapucera y por tanto la corriente no circulaba bien por ellos. Tras rehacer las conexiones de nuevo, se soluciono el problema.

Módulo de calefacción sin su carcasa

Conclusión, a la hora de hacer la instalación eléctrica de tu furgoneta, pon especial atención en hacer bien las conexiones de los cables, así te ahorrarás algún que otro disgustillo.

Como podéis ver, Ulises está equipada con todas las comodidades que se han podido meter en un espacio tan pequeño. Y aunque parezca increíble, para hacer todo esto no te hace falta ningún título de fontanería ni de electricidad, solo echarle muchas ganas e ilusión!

“¡Pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias!”

Historia de una camperización: Cuando Ulises empezó a ser una camper.

Ya son muchos los kilómetros que llevamos con súper Ulises y hasta ahora salvo algún pequeño sustillo (porque hasta los coches necesitan llamar un poquito la atención) nos ha dado muuuchas alegrías y sobretodo la sentimos como nuestra pequeña casita gracias a la camperización y el duro trabajo de JA.

DISEÑO DE MUEBLES

La parte más importante de una camperización es tener un buen diseño. Y para tener un buen diseño hay que hacer la lista de necesidades básicas por un lado y por otro ser bien conscientes de las restricciones (económicas, de peso, de materiales, de espacio…).

En el caso de Ulises, por ser una camper especialmente pequeña, la falta de espacio, era el mayor handicap!

Nosotros para este viaje necesitábamos un sillón que fuese cama y arcón, una cocina que fuese despensa y baño, depósitos de agua, armarios, nevera… y todo eso en un espacio de 2,1 metros de largo por 1,6 metros de ancho y 1,2 metros de alto…Vamos, teníamos un Tetris por delante!

A priori parecía imposible llevarlo a cabo, pero a base de recopilar mucha, mucha, mucha información en internet, ver fotos de otra gente que lo había hecho y visitar talleres dedicados a la preparación de furgonetas camper, conseguimos hacernos una idea de lo que queríamos.

Nos basamos en la distribución de las Volkswagen California o las Mercedes Marco Polo ya que es la distribución que más optimiza el espacio.

Pasamos horas solo mirando y midiendo la furgoneta, dibujando en el suelo como quedarían las cosas, comparando medidas de neveras, tanques, fregaderos… para escoger la distribución más adecuada y cuando por fin lo tuvimos claro empezamos a cortar madera.

PRIMEROS CORTES Y MATERIALIZACIÓN DEL DISEÑO

Compramos tablones de contrachapado de 15 mm de espesor, ya que, según los preparadores que visitamos, era la madera más ligera y resistente, algo muy importante si queríamos que los muebles durasen y no hiciesen que Ulises fuese excesivamente pesada.

Nuestro gran amigo Christophe nos dejó algunas herramientas y junto con otras que ya teníamos nos pusimos manos a la obra.

Esta fue la primera presentación de lo que nos daría una buena idea de la distribución:

Inicios de la transformación, vista desde atrás

  • A la izquierda ( desde la parte de atrás de la furgo hacia adelante), lo primero que vemos es el mueble que serviría para almacenar los tanques de agua y a continuación el mueble donde irá instalado el fregadero y La Cocina.
  • A la derecha, el mueble donde instalaremos la batería y el inversor (para transformar la corriente continua de 12v en alterna de 220v).
  • En el centro vemos una especie de cajón que será el arcón y la base del sofá-cama.

Una vez que está más o menos clara la distribución y que vemos que todo encaja, hay que empezar a ensamblar los tablones de madera para transformarlos en muebles.

CÓMO HACER UN MUEBLE CON UNOS SIMPLES TABLONES

Lo primero es ensamblar las piezas. Para ello usamos un sistema muy común que consiste en hacer un agujero en uno de los tablones, insertar un taco cilindrico que sobresale unos centimetros, hacer otro agujero en la otra pieza, a la altura de donde debería quedar la primera y unirlos después de haberlos encolado (seguro que todos hemos visto algún mueble de Ikea con este sistema).

Encolando muebles para montarlos

El Segundo paso es darles rigidez. Para ello pusimos escuadras atornilladas  en cada unión de 90 grados. Una escuadra es suficiente para las partes de los muebles que no van a soportar peso y dos en las zonas que considerábamos más críticas.

Escuadras para dar rigidez a los muebles



MUEBLE PRINCIPAL: Cocina, fregadero y almacenaje.

En este mueble, de delante hacía atrás instalaremos: la nevera y un hornillo encima, el fregadero con una mini despensa debajo, un armario para la ropa y debajo un hueco para sábanas y los quita luz de las ventanas que usamos para dormir, además de los tanques de agua, su bomba y mucha tubería y cables.

Mueble lateral derecho casi terminado

Para el cierre de tapas hemos utilizados bisagras de dos posiciones para mantener las tapas abiertas cuando cocinemos por ejemplo.

Cajones sobre la nevera para la cocina portátil y los cubiertos

Para las puertas del armario nos costó decidirnos, necesitábamos un sistema fácil de instalar y que no quitase espacio. La primera idea que nos vino a la cabeza fue la de las puertas tipo persiana como habíamos visto en otras campers, pero quitaba el espacio donde se enrollaba y además era complicado de instalar, con lo cual no nos servía. Y al final nos decantamos por la solución más simple que se pueda uno imaginar: puertas correderas de contrachapado sobre unos mini perfiles en U. Una solución muy económica, práctica y la más óptima desde el punto de vista del espacio.

Puerta corredera sobre raíles para la despensa

 

Sin embargo para la puerta del hueco donde guardaríamos las sábanas no nos quedó otra que hacerla abatible, con lo que es un poquito más molesto. Eso sí, le pusimos unos cierres de botón para que no estorben cuando esté cerrado.

Botón para el cierre de la puerta abatible


Además de la practicidad, economía y espacio, hay un último factor muy importante a tener en cuenta, la normativa para homologaciones. Según la normativa todas las puertas tienen que tener un sistema para evitar que se abran, de manera que pusimos imanes en las puertas correderas de los armarios y en las tapas del mueble de la cocina.

MUEBLE PEQUEÑO LATERAL DERECHO 

Este mueble alberga la batería auxiliar y el inversor de corriente (para tener un enchufe de 220V).

Este fue muy sencillito. En la parte delantera del mueble iría el inversor con una puertecita para tapar el enchufe y que no entre polvo o suciedad.
 Una tapa encima para tener acceso a todo el inversor y los cables si fuese necesario hacerle mantenimiento. 

Y por último, en la parte trasera, un hueco para la instalación de una batería AGM de 100Ah perfecta para que con el consumo eléctrico que tenemos nos aguante más de un día sin cargarla. En el hueco de la bateria también hay una tapa por si hay que hacer mantenimiento.

SOFÁ-CAMA

Por último fabricamos un sofá cama con un arcón debajo para guardar trastos. Este mueble va instalado entre los dos anteriores, por tanto, tiene que quedar muy ajustado entre los otros dos muebles para optimizarlo al máximo.

Para que el sofá pueda deslizarse hacia delante y hacia detrás dentro del habitáculo utilizamos las guías de los antiguos asientos centrales de la furgoneta.

La estructura del mueble consiste en un cajón cuya tapa superior es un asiento de madera con tres hojas (cada hoja es un tablón) unidas por bisagras entre ellas.

Sofá-cama con la madera en bruto

El primer tablón es el respaldo del sofá que está sujeto mediante bisagras al arcón y que se abate hacia atrás para ponerse en posición de cama; para dejarlo en la posición de respaldo utilizamos el mismo sistema que se utiliza para hamacas de playa (mejor ver foto). 

Sistema que fija el respaldo a distintas alturas

Un segundo tablón que hace las veces de asiento y de tapa del arcón y que está fijado a continuación del primer tablón y de la misma manera pero en sentido opuesto a este. 

Por último, un tercer tablón que está fijado al segundo y que se abate sobre este (como si fuese un libro). Si habéis sido capaces de imaginároslo, os habréis dado cuenta de que el último tablón queda suspendido en el aire cuando se abre para hacer la cama, pues no es así. De debajo del arcón salen unas patas muy originales que soportan nuestro peso mientras dormimos.

Mueble en modo Sofá

Mueble con el respaldo abatido y las patas montadas

Cama completamente montada

 

Una vez fabricados todos los muebles queda un trabajo muuuuuyy tedioso: lijar y barnizar. Empleamos varios días para esta tarea, trabajando la paciencia, algo parecido al “dal cela, pulil cela” del maestro Miyagi. Según la normativa no puede haber aristas vivas en un vehículo, así que tuvimos que lijar todos los cantos de los muebles ¡y son muchos!!! Y para evitar que el agua y la suciedad nos estropeen la madera, les dimos unas capas de barniz marino que es sin duda el más resistente (lo comprobamos todos los días).

Por último, un toque de color! Los muebles estaban un poco sosos solo con el color de la madera, así que fuimos a Leroy Merlin a comprar papel para las paredes. Y vaya fiasco al ver que solo vendían rollos de 20 metros ¡para que queríamos tanto si nuestra furgoneta era tan pequeña! No sabíamos que hacer, hasta que una chica nos dijo “podéis llevaros muestras a casa para ver cuál os gusta más”. Para desgracia de Leroy Merlin el tamaño que necesitábamos era exactamente el de una muestra, y así fue como decoramos la furgoneta gratis?

¡Nos falta el colchón! Cuantisimos tipos de espuma hay para hacer un colchón, con distintas durezas, densidades, materiales…. después de mirarlos todos y ya decididos con lo que queríamos, fuimos a unos almacenes de espuma en madrid y lo primero que nos dijo el tío fue “es para una camper ¿no? Pues entonces es este tipo”, se trataba de una espuma de alta densidad, la cuál era una de las que habíamos “preseleccionado”.

Y para forrarlos, fuimos al mercadillo de nuestro pueblo, a comprar la tela y a la costurera de toda la vida para que nos hiciese las fundas.

Cuando vimos todo aquello montado en nuestra pequeña furgoneta fue cuando sentimos que estábamos construyendo el que sería nuestro pequeño hogar durante el próximo año. 

Ulises estaba listo para comenzar la aventura que hoy nos ha llevado hasta el gran Baikal!


Un abrazo familia! 

Y pide que el camino sea largo, lleno de experiencias, lleno de aventuras”


Para no tener ni frío ni calor: Aislamiento térmico en nuestra furgo

Empecemos por el principio, el primer paso de la transformación, fue el desmantelamiento de la furgo: quitar sillones, plásticos, instalaciones eléctricas, de sonido y de climatización de la parte trasera hasta dejarlo en la chapa:

El segundo paso fue la instalación del aislante en suelo, paredes, techo y puertas.
Este tipo de vehículos vienen aislados parcialmente sobre todo para el tema de la acústica durante el viaje, pero no están preparados de fábrica para mantener una temperatura aceptable sin ayuda de la calefacción o el aire acondicionado.
Lo que hicimos fue combinar distintos tipos de aislante según las formas, espesores y huecos del habitáculo. En esta imagen se pueden ver los tres tipos de aislantes utilizados:


– Un aislante autoadhesivo (el que vemos en metálico) para las zonas complicadas, con curvas y poco espacio.
– Un aislante de gran espesor para los huecos expuestos directamente a la chapa exterior (aislante gris que vemos en el hueco de la derecha).
– Lana de roca para el suelo y los huecos entre la chapa interior y la exterior.

 

 

 

Este tipo de trabajo, se trata de un trabajo muy manual y meticuloso. Por ejemplo, para el aislamiento de las puertas, había que ir cortando trocitos de aislante adhesivo e ir adaptándolo a las formas complicadas de una puerta:

Una vez que todo el aislante estuvo instalado, el paso siguiente fue la instalación del contrachapado en las paredes y la tarima en el suelo. El corte del contrachapado no fue una tare fácil teniendo en cuenta las formas caprichosas que tiene esta furgo: esquinas redondeadas, huecos donde había altavoces, las ruedas:

Y es en este momento que Ulises está lista para el próximo paso, el diseño y construcción de muebles que veremos en el próximo post:
Esto deja de ser una furgo: Diseño y construcción de muebles

De furgo a Camper y el bautismo de Ulises

Por fin llego nuestro primer post y como no podría ser de otra manera, está dedicado a uno de los elementos más importante que define este proyecto: nuestro medio de transporte: Ulises.

Y es que hoy  09/06/2017 después de aproximadamente cuatro meses, podemos decir que Ulises (nuestro Hyundai 4×4) está listo para el viaje!

De toda la transformación, el hito más importante, fue sin duda la homologación de todo lo que le habíamos puesto encima, dentro, debajo (lo cual  ocurrió hace una semana)…pero ha sido hoy cuando damos por concluida la transformación! Y es que hoy  ya tenemos por fin los cojines-colchones tapizados por “la Paqui” (Paqui es una costurera de nuestro pueblo) que nos ha dejado un sofá-cama estupendo! Era el último paso por hacer, con lo que tenemos ahora mismo instalado, ya podemos empezar!

Esta era nuestra furgo cuando la compramos (en esta imagen ya habíamos quitado los dos asientos traseros):

Y tras muchas horas de trabajo… quedó esto:

Sí, sí, es la misma, pero desde distinto ángulo (que si no, no se aprecia bien el cambio).

Han sido cuatro meses de dedicación absoluta por parte de José Antonio, quien se ha entregado en cuerpo y alma a esta transformación. La cual ha disfrutado enormemente (dice que ahora se quiere dedicar a equipar  campers) pero que también nos ha hecho vivir una montaña rusa de grandes éxitos y no fracasos (y digo bien no fracasos, porque de cada imprevisto hemos aprendido una pequeña lección), aunque no nos vamos a engañar, cada solución ha llegado después de valorar muchas soluciones, de muchas pruebas-error, incluso de algún que otro desvelo nocturno!

Esto es sin duda una lección para nosotros de que en esta vida todo es ponerse! Por supuesto ha habido una gran fase de aprendizaje, en nuestra vida no habíamos hecho algo parecido, no conocíamos a nadie que nos pudiera ayudar y todo ha sido aprender a partir de  la información disponible en internet, pero con ganas, esfuerzo y dedicación, todo se puede conseguir.

Para llegar a este resultado, como os comentaba en la presentación de Ulises, han sido necesarios muchos pasos  que iremos detallando en diferentes posts. Iremos explicando cada uno de los pasos de esta trasformación, de cómo hemos pasado de una furgoneta que en su anterior vida se dedicaba a ir de pesca (su antiguo dueño era un pescador de Olivenza- Badajoz) hasta llegar a ser Ulises, el medio de transporte de la aventura de “VIAJANDO A ÍTACA”.  

 

Ulises, nuestro medio de transporte para este viaje a Itaca

Ulises

Es una Hyundai H1 4×4 del año 2002 con motor Mitsubishi 2.5 de 100cv (motor a prueba de bombas) con tracción a las 4 ruedas y reductora y con calefacción de gasoil webasto.

La compramos de segunda mano en Octubre de 2016, en Olivenza (Badajoz) pero no empezamos a reformarla hasta febrero de 2017.
El proceso de cambio que ha sufrido hasta convertirse en Ulises ha pasado por muchas etapas:

– Desmantelamiento completo de la parte trasera de la caja: desmontar todos los asientos, plásticos laterales, techo y suelo, dejándolo todo en la chapa.

– Aislamiento térmico: Instalación del aislamiento en suelo paredes y techo.

– Recubrimiento de paredes y techo con contrachapado de 3mm. Sustituyendo los anteriores plásticos por el aislamiento y este contrachapado, ganamos 10cm de ancho y un par de cm de altura.

– Reutilización de una de las bases de los asientos: se reformo uno de las bases de los asientos y sus raíles para utilizarla como base de lo que más tarde será el sofá cama.

– Reinstalación del suelo.

– Construcción de los muebles:
1.- Mueble principal ( que servirá para alojar la nevera, fregadero y cocina, asi como la estantería de almacenamiento principal y alojamiento para los tanques)
2.- Sofá cama ( que además servirá de almacenamiento)
3.- Mueble pequeño (donde está instalada la batería y el inversor)

– Instalación eléctrica

– Instalación de tuberías y sistemas de agua caliente y fría.

– Instalación de los tanques de agua, frigorífico, cocina y fregadero.

– Instalación de la batería y el inversor.

– Instalación de una baca portaequipajes

– Corte de techo y baca

– Instalación de caja en Aluminio para aumentar la altura

– Instalación de la placa solar

Poco a poco os iremos contando como hemos hecho cada una de estas etapas y detalles técnicos para que podáis coger ideas.